Puesta a punto de nuestra calefacción individual

Mantenimiento de caldera Este puede ser un buen momento para poner a punto la instalación de la calefacción. Si tienes una caldera de gas o gasoil, límpiala en profundidad, revisa todos los dispositivos y elementos imprescindibles para su correcto funcionamiento, y echa un vistazo a los radiadores para que el frío no te pille desprevenido.

Si dispones de un contrato de mantenimiento con el fabricante de tu caldera o con la empresa suministradora de la energía, el inicio del otoño es un momento excelente para que los técnicos realicen la revisión anual de tu caldera. De esta forma, estarás tranquilo antes de que lleguen las bajas temperaturas. 

En caso contrario, ponte en contacto con un técnico, que será quien mejor revise la caldera en profundidad (correcta combustión, inspección de los dispositivos y mandos y sustitución de alguno de ellos si fuera necesario, ajustes de temperaturas, presión del agua, etc.). Ellos te informarán del estado de tu aparato e incluso podrán aconsejarte que vayas pensando en “jubilarlo” si aprecian fallos, irregularidades o desgaste en sus procesos operativos, atribuibles a los años de vida del mismo. A partir de los doce años, las calderas pierden fuerza y empiezan a presentar todo tipo de problemas y averías. 

Si la revisión anual de tu caldera está fijada para más adelante, tu mismo puedes realizar unas sencillas funciones básicas, necesarias para que tanto el aparato como los radiadores estén en condiciones óptimas para dar la bienvenida al frío. Recuerda que de nada sirven las inspecciones efectuadas por técnicos y especialistas, si luego los propios usuarios no cuidamos y mantenemos correctamente nuestros equipos de calefacción y aire acondicionado. 

Empecemos por la limpieza. Elimina el polvo de la caldera y limpia la carcasa con una bayeta humedecida y jabón neutro, aclarando el agua posteriormente con un paño seco; haz lo mismo con el tubo de evacuación y con las rejillas de ventilación al exterior; estas no deben contener ningún residuo de suciedad, grasa o resto de polvo, partículas que pueden estar obstruyendo la salida de los gases al exterior. 

Mantenimiento de radiadoresContinúa con la limpieza de los radiadores: insiste en eliminar el polvo y las pelusas del interior de los mismos con un cepillo apropiado que facilite la tarea; posteriormente limpia la parte externa con una bayeta humedecida y jabón neutro, y sécala con un paño. Ya tienes los distintos elementos de la instalación de calefacción perfectamente limpios para una distribución óptima del calor en tu vivienda. 

Por último debes comprobar en la caldera los selectores de ajuste de la temperatura de la calefacción, y tendrás que revisar igualmente la presión del agua, que debe ser mayor o igual a 1 bar, valor que observarás en el manómetro. Si está por debajo de esta cifra, coge el manual de instrucciones del aparato y actúa según te indique (estas funciones vienen explicadas con gráficos e iconos de forma que le resulten compresibles al usuario). 

Inicio

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: